Estatutos Camino Neocatecumenal

REALIDADES ECLESIALES :

13 de junio de 2008: momento histórico del Camino Neocatecumenal
Miércoles, 11 de junio de 2008


(CAMINAYVEN.COM) - El próximo 13 de junio, el Cardenal Stanilao Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos firmará el decreto de aprobación definitiva de los Estatutos del Camino Neocatecumenal junto con el texto final de los Estatutos, con Kiko Argüello y Carmen Hernández, iniciadores del Camino Neocatecumenal que, junto con el padre Mario Pezzi, forman el Equipo Internacional Responsable del Camino Neocatecumenal.
La firma tendrá lugar en el transcurso de una ceremonia en el Aula magna del Pontificio Consejo para los Laicos a las 11 de la mañana. 

Kiko Argüello, Carmen Hernández y el Padre Mario Pezzi darán una rueda de prensa para los periodistas la tarde del mismo día 13 en el Centro Neocatecumenal Diocesano de Roma, para presentar el decreto y el texto de los Estatutos. 

 

1.300 chicos y chicas de centroamérica dispuestos al sacerdocio o la consagración
Martes, 06 de mayo de 2008


FOTOS DEL ENCUENTRO - (ZENIT.org).- Un total mil muchachos dieron su disponibilidad a seguir a Cristo en el sacerdocio y 300 chicas en la vida consagrada durante el resultado del II Encuentro de Jóvenes de Centroamérica del Camino Neocatecumenal celebrado en Managua, Nicaragua.

El pasado 2 de mayo, en un descampado al lado de la Catedral de Managua, unos veinte mil jóvenes centroamericanos y caribeños, que siguen un camino de vida cristiana en el Camino Neocatecumenal, se reunieron para sostener un encuentro vocacional, informa Lilian Angélica Martínez.

 

Tras proclamar una lectura del profeta Isaías y un Evangelio, el iniciador de este itinerario de formación cristiana, Kiko Argüello, preguntó a los jóvenes si se sentían llamados a servir a Jesucristo como presbíteros y los invitó a ponerse de pie. 

Ante la invitación, mil muchachos se levantaron y caminaron hacia la tarima donde el arzobispo de Managua Leopoldo Brenes, el arzobispo emérito de esa diócesis, cardenal Miguel Obando y Bravo, y el obispo de la diócesis salvadoreña de Zacatecoluca, Elías Bolaños, les impusieron las manos orando para que el Espíritu Santo les ayude en el combate que les espera. 

Luego, Kiko Argüello llamó a las jóvenes a ponerse de pie si se sentían llamadas a convertirse en esposas de Cristo como religiosas contemplativas o solteras en misión. A este llamamiento respondieron 300 jóvenes que igualmente caminaron hacia la tarima para que los obispos rezaran por ellas y les impusieran las manos.

El encuentro vocacional es el segundo que las Comunidades Neocatecumenales de Centroamérica organizan ante las dificultades que los jóvenes de la región tienen para asistir al Encuentro Mundial de Jóvenes que Benedicto XVI realizará en Sydney durante julio próximo.

Las delegaciones más numerosas que asistieron a  Managua fueron la nicaragüense con diez mil y la de los salvadoreños con 3.500. A ellos se sumaron cientos de costarricenses, hondureños y guatemaltecos.  

Todos los jóvenes asistentes ondeaban sus banderas y cantaban salmos desde su llegada al descampado ubicado a un costado de la Catedral de Managua dedicada a la Purísima, patrona de Nicaragua. Pero quienes destacaron por su entusiasmo y ritmo pegajoso fueron las delegaciones menos numerosas de República Dominicana y Puerto Rico.

Los jóvenes que llegaron del extranjero se alojaron en escuelas y con familias de Managua, León, Chinandega y otros municipios del interior del país.  

En los pueblos y ciudades donde fueron acogidos también celebraron la eucaristía y, a pesar de las altas temperaturas, caminaron por las calles portando pancartas con imágenes de la Virgen María, cantando salmos al ritmo de guitarras, panderetas y tambores y ondeando sus banderas.

FOTOS DEL ENCUENTRO 

Reflexiones sobre la Nueva Evangelización de Europa
Miércoles, 02 de abril de 2008


(ZENIT.org).-Nueve cardenales y 160 obispos provenientes de toda Europa, 25 de los cuales eran italianos, se han reunido de lunes a sábado pasados en la Domus Galilaeae, en el Monte de las Bienaventuranzas en Galilea, por invitación de los responsables del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, Carmen Hernandez y el padre Mario Pezzi, para reflexionar sobre la Nueva Evangelización de Europa.

Los participantes en la reunión han sido saludados mediante un telegrama del Secretario de Estado, el cardenal Tarsicio Bertone, que envió un saludo y la bendición del Papa Benedicto XVI.   

 

Al término de la convivencia los cardenales y obispos han preparado un comunicado conjunto para relanzar la evangelización de Europa a través de las nuevas realidades eclesiales y en particular del Camino Neocatecumenal.

La evangelización, o re-evangelización, de Europa es un tema muy cercano y muy querido de Su Santidad, que en el año 2007, hablando al episcopado europeo, habló de la «apostasía de Europa», y recientemente, el 8 de Marzo del 2008, hablando de la situación de secularización en Europa a la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo para la Cultura, dijo: «La secularización, que se presenta en las culturas como planteamiento del mundo y de la humanidad sin referencia a la Trascendencia ... no constituye solo una amenaza externa para los creyentes, sino que se manifiesta ya desde hace tiempo en el seno mismo de la Iglesia. Desnaturaliza desde dentro y en profundidad la fe cristiana y, en consecuencia, el estilo de vida y el comportamiento diario de los creyentes».

Christoph Schönborn«Aquí se está tratando del futuro de Europa», ha dicho el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena y uno de los participantes en el encuentro.

«En los últimos 40 años, Europa ha dicho tres veces "no" a su futuro: en el año 1968 cuando refutó la Humanae Vitae; 20 años después con la legalización del aborto; y hoy con el matrimonio homosexual. Ya no se trata de una cuestión moral, sino de un hecho: por ejemplo, en Alemania hoy, por cada 100 padres hay 70 hijos y 44 nietos. En dos generaciones, la población se reducirá a la mitad», constató el purpurado.

«Esto es, objetivamente, un "no" al futuro --constató--. La única fuerza en Europa que ha promovido y promueve el futuro es la Iglesia católica a través de Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI. El Camino Neocatecumenal es, sin duda, una respuesta del Espíritu Santo a esta situación y yo lo he podido comprobar como obispo y como pastor. He visto padres que dicen "sí" a la vida con generosidad y coraje, dicen "sí" al futuro», insistió el cardenal Schönborn.

«Este encuentro en el Montes de las Bienaventuranzas es muy importante --ha dicho el cardenal Stanislaw Dzwisz, arzobispo de Cracovia, quien participó en el encuentro-- porque la moralidad en Europa está en una crisis profunda, no sólo a nivel individual pero también a nivel institucional. Es necesario reflexionar para buscar una salida, y nosotros, como pastores, debemos hacerlo. Aquí hay una propuesta importante, la propuesta del Camino Neocatecumenal, que es renovar la vida familiar. La crisis de Europa ha sido causada por la crisis de la familia, así que renovando la vida de la familia se puede renovar Europa».

Presidiendo la Eucaristía junto a la orilla del Lago de Tiberiades, cercano a la roca del Primado de Pedro, el antiguo secretario de Juan Pablo II recordó su gran figura y ha expresado el deseo de que sea canonizado pronto y de que sea erigido  patrón de la nueva evangelización.

También han participado en el encuentro, que concluyó el sábado 29 de Marzo, el Primado de Francia cardenal Barbarin, arzobispo de Lyon, cardenal Rouco, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Meissner, arzobispo de Colonia, el cardenal Glemp, primado de Polonia, y el cardenal Puljic, arzobispo de Sarajevo.

Además del numeroso grupo de obispos italianos, estaban presentes grupos numerosos procedentes de Polonia (25 obispos), de España (15 obispos) y además obispos de todos los países europeos, tanto orientales como occidentales.

Representando al Santo Padre han intervenido el presidente del Pontificio Consejo «Cor Unum», el cardenal Josef Cordes, y el presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, el cardenal Stanislaw Rylko, que el sábado presidió la Eucaristía conclusiva.

El Camino Neocatecumenal ha sido reconocido por Juan Pablo II como «un itinerario de formación Católica válido para la sociedad y el tiempo moderno».

Benedicto XVI, en Enero de 2006, inauguró la Misión «ad Gentes» promovida por el Camino Neocatecumenal enviando siete presbíteros a diversas ciudades europeas, cada uno acompañado de tres familias con numerosos hijos, en zonas donde la Iglesia está actualmente ausente y donde el número de los no bautizados es de casi el 90% de la población.

Los obispos presentes han escuchado los primeros resultados de esta experiencia y muchos de ellos han expresado su deseo de poder iniciar esta experiencia en sus diócesis.

El encuentro ha tenido lugar en la Domus Galilaeae, inaugurada por Juan Pablo II en el año 2000, y que en esa ocasión dijo: «El Señor os estaba esperando en este monte».

Inaugurado un monasterio en Galilea para la adoración Eucarística
Lunes, 31 de marzo de 2008


(LA RAZÓN) - Uno de los anhelos del beato Charles de Foucauld, misionero que llevó el Evangelio a los pobres de África, se ha hecho realidad: la construcción, en el Monte de las Bienaventuranzas, de un lugar en el que la presencia del Santísimo Sacramento será permanente. Ha sido posible este fin de semana con la inauguración, en la Domus Galilaeae, de un monasterio en cuyo centro se encuentra la capilla donde la adoración Eucarística podrá realizarse día y noche.

La Domus Galilaeae, un centro de formación y retiro cuya arquitectura pretende redescubrir el papel de la belleza en la Iglesia, está sirviendo de verdadero puente de acercamiento entre católicos y hebreos.
Al acto asistieron el Patriarca Latino de Jerusalén, Michel Sabbah; el Custodio de Tierra Santa, Pierbattista Pizzaballa; el Nuncio en Israel, Antonio Franco y numerosos obispos de diversos ritos, acompañados en todo momento por los 170 obispos que han participado en una convivencia sobre la Nueva Evangelización y por cuyo motivo el Secretario de Estado Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, envió un mensaje con la bendición y el afecto de Benedicto XVI.
El monasterio consta de 23 celdas y la capilla circular, bajo cuyo altar se ha situado una reliquia del beato, se encuentra coronada por una gran obra escultórica que representa a Cristo y a los apóstoles durante la predicación del Sermón de la Montaña, obra de Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal.

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Foto de la escultura del Sermón de la Montaña:

Foto del convento:

 

Declaración de 9 cardenales y 160 obispos sobre el Camino Neocatecumenal
Miércoles, 02 de abril de 2008


(CAMINAYVEN.COM) - Los nueve cardenales y los 160 obispos que han participado en una reunión con los iniciadores del Camino Neocatecumenal en el Centro Internacional Domus Galilaeae situado en el Monte de las Bienaventuranzas para reflexionar sobre la Nueva Evangelización de Europa han emitido la siguiente declaración conjunta:

 Nosotros, nueve cardenales y 160 arzobispos y obispos de Europa, nos hemos reunido en convivencia en la Domus Galilaeae durante la octava de Pascua para reflexionar sobre la nueva evangelización desde el mismo lugar donde Jesús proclamó las Bienaventuranzas y desde donde envió a los apóstoles para la Misión Universal.

 

Nosotros, obispos, reconocemos con gratitud que, entre las muchas gracias que el Espíritu Santo ha concedido a su Iglesia en nuestros tiempos, el Camino Neocatecumenal representa, con su itinerario de formación cristiana, un carisma poderoso que refuerza el impulso misionero que nace de la regeneración bautismal y que da una respuesta a la dramática situación de la descristianización de Europa.

Declaramos que el futuro del Camino Neocatecumenal dependerá en gran medida del amor paterno con el que nosotros obispos acojamos este carisma, acompañemos de cerca a los seminarios Redemptoris Mater y animemos a las tan preciosas familias de las comunidades neocatecumenales, integrándolas todavía más en la vida de las iglesias locales.

 

 

Aprobación definitiva de los estatutos del Camino Neocatecumenal
Jueves, 12 de junio de 2008


(CAMINAYVEN.COM) - En un comunicado difundido hoy por el Pontificio Consejo para los Laicos se expone que "La aprobación definitiva del estatuto constituye, sin duda, una importante etapa en la vida de esta realidad eclesiales, nacida en España en 1964. Este acto ha exigido varias consultas a distintos niveles. Durante el periodo de aprobación ad experimentum del estatuto, el Pontificio Consejo ha tenido el modo de constatar los numerosos frutos que el Camino Neocatecumenal aporta a la Iglesia en vista de la nueva evangelización, mediante una praxis catequético-litúrgica y valorada en sus más de cuarenta años de vida. Por lo tanto, tras una atenta revisión del texto estatutario y tras realizar algunas modificaciones que han sido consideradas necesarias, el Pontificio Consejo para los Laicos decidió conceder la aprobación definitiva del estatuto".

En un audiencia mantenida con miembros del Camino Neocatecumenal el 12 de enero de 2006, le Papa les dijo: "vuestra acción apostólica tiende a insertarse en el corazón de la Iglesia, en total sintonía con sus directrices y en comunión con las iglesias particulares en las que vais a ir a servir, valorando la riqueza de los carismas que el Señor ha suscitado a través de los iniciadores del Camino".

Más recientemente, el 17 de mayo, con ocasión de un seminario de estudio para los obispos, organizado por el Pontificio Consejo para los Laicos, el Papa afirmó que:  "los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades son una de las novedades más importantes suscitadas por el Espíritu Santo en la Iglesia para la puesta en práctica del Concilio Vaticano II" y recordó que sus predecesors  Pablo VI y Juan Pablo II supieron acoger y discernir, animar y promover la imprevista irrupción de las nuevas realidades laicales que, "en formas distintas y sorprendentes, volvían a dar vitalidad, fe y esperanza a toda la Iglesia".

En esta perspectiva, "es de auspiciar -concluye el comunicado del Pontificio Consejo para los Laicos-  que el estatuto del Camino Neocatecumenal, aprobado ahora en forma definitiva, pueda ser un instrumento válido al servicio de esta realidad eclesial, para que siga contribuyendo al bien de toda la Iglesia".

 

 CONSEJO PONTIFICIO PARA LOS LAICOS
 

DECRETO DE APROBACIÓN DE LOS ESTATUTOS
DEL CAMINO NEOCATECUMENAL

 

El Camino Neocatecumenal se inició en 1964 entre los pobres de las chabolas de Palomeras Altas, en Madrid, por obra del señor Francisco (Kiko) Argüello y de la señorita Carmen Hernández, que, a petición de los mismos pobres con los que vivían, comenzaron a anunciarles el Evangelio de Jesucristo. Con el paso del tiempo, este kerygma se concretó en una síntesis catequética, fundada en la tríada "palabra de Dios-liturgia-comunidad", que trata de llevar a las personas a una comunión fraterna y a una fe madura.

Esta nueva experiencia catequética, surgida en la línea de la renovación suscitada por el concilio ecuménico Vaticano II, fue acogida de forma positiva por el entonces arzobispo de Madrid, monseñor Casimiro Morcillo, el cual estimuló a los iniciadores del Camino a difundirla en las parroquias que lo solicitaran. Esta experiencia de evangelización se difundió gradualmente en la archidiócesis de Madrid y en otras diócesis españolas.

En 1968 los iniciadores del Camino Neocatecumenal llegaron a Roma y se establecieron en el Borghetto Latino. Con el permiso del cardenal Angelo Dell'Acqua, entonces vicario general de Su Santidad para la ciudad de Roma y distrito, se comenzó la primera catequesis en la parroquia de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento y Santos Mártires Canadienses. A partir de esa fecha, el Camino se ha ido difundiendo en diócesis de todo el mundo e incluso en países de misión.

El Camino Neocatecumenal se pone al servicio de los obispos y de los párrocos como itinerario de redescubrimiento del bautismo y de formación permanente en la fe, propuesto a los fieles que deseen reavivar en su vida la riqueza de la iniciación cristiana, recorriendo este camino de conversión y catequesis. Como ha escrito el Santo Padre, en ese proceso también puede servir de ayuda importante "una catequesis posbautismal a modo de catecumenado, que vuelva a proponer algunos elementos del "Ritual de la iniciación cristiana de adultos", destinados a hacer captar y vivir las inmensas y extraordinarias riquezas y responsabilidades del bautismo ya recibido" (Christifideles laici, 61).

El Camino -cuyo itinerario se vive en las parroquias, en pequeñas comunidades constituidas por personas de diversa edad y condición social- tiene como objetivo último llevar gradualmente a los fieles a la intimidad con Jesucristo y transformarlos en sujetos activos en la Iglesia y testigos creíbles de la buena nueva del Salvador en todas partes. Además, el Camino Neocatecumenal es un instrumento para la iniciación cristiana de los adultos que se preparan para recibir el bautismo.

El Camino se realiza según las líneas contenidas en el Directorio catequético Camino Neocatecumenal. Orientaciones a los equipos de catequistas (cf. Estatutos, art. 2, 2°), sujeto a la aprobación conjunta de la Congregación para la doctrina de la fe, de la Congregación para el clero, y de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos.

En repetidas ocasiones y de diversos modos el Santo Padre se ha dirigido al Camino Neocatecumenal para subrayar la abundancia de frutos de radicalismo evangélico y de extraordinario impulso misionero que produce en la vida de los fieles laicos, en las familias y en las comunidades parroquiales, y la riqueza de vocaciones suscitadas a la vida sacerdotal y religiosa, revelándose como un "itinerario de formación católica, válida para la sociedad y para los tiempos actuales" (AAS 82 [1990] 1513-1515).

En la audiencia concedida a los iniciadores y a los responsables de las comunidades neocatecumenales esparcidas por el mundo, el 24 de enero de 1997, con ocasión de la conmemoración de los treinta años de vida del Camino, el Santo Padre había solicitado expresamente la elaboración de los Estatutos, "un paso muy importante, que abre la senda hacia su formal reconocimiento jurídico por parte de la Iglesia, dándoos una garantía ulterior de la autenticidad de vuestro carisma" (L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 7 de febrero de 1997, p. 8). Desde ese momento, los iniciadores, acompañados por el Consejo pontificio para los laicos, comenzaron el proceso de elaboración de los Estatutos para reglamentar la praxis y la inserción del Camino Neocatecumenal en el entramado eclesial.

El 5 de abril de 2001, con carta autógrafa dirigida al cardenal James Francis Stafford, presidente del Consejo pontificio para los laicos, el Sumo Pontífice, reafirmando dicha exigencia, confirmaba nuevamente la competencia de este dicasterio en la aprobación de los Estatutos del Camino Neocatecumenal y encomendaba a su solicitud el acompañamiento futuro del mismo (cf. L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 27 de abril de 2001, p. 2).

Por tanto: 

Teniendo en cuenta los numerosos frutos espirituales aportados a la nueva evangelización por la praxis del Camino Neocatecumenal -acogido y valorado en sus más de treinta años de vida en muchas Iglesias locales-, señalados al Consejo pontificio para los laicos por numerosas cartas de recomendación de cardenales, patriarcas y obispos;

Después de un atento examen del texto de los Estatutos, fruto de un laborioso proceso de colaboración entre los iniciadores del Camino neocatecumenal y el Consejo pontificio para los laicos, que ha contado con la contribución dada en el ámbito de sus competencias respectivas por diversos dicasterios de la Curia romana;

Vista la instancia presentada a este dicasterio con fecha 5 de abril de 2002 por el señor Francisco (Kiko) Argüello, por la señorita Carmen Hernández y por don Mario Pezzi, miembros del equipo responsable internacional del Camino Neocatecumenal, para solicitar la aprobación de los Estatutos del Camino Neocatecumenal;

A tenor de los artículos 131 y 133, 1 y 2, de la constitución apostólica Pastor bonus sobre la Curia romana, el Consejo pontificio para los laicos

DECRETA


la aprobación "ad experimentum", por un período de cinco años, de los Estatutos del Camino Neocatecumenal debidamente autenticados por el dicasterio y depositados en copia en sus archivos, confiando en que las normas de estos Estatutos constituyan líneas-guía firmes y seguras para la vida del Camino y sean un apoyo importante para los pastores en su paternal y vigilante acompañamiento de las comunidades neocatecumenales.


Dado en el Vaticano el 29 de junio de 2002, solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles, patronos de la ciudad de Roma.


Cardenal James Francis STAFFORD
Presidente

Mons. Stanislaw RYLKO
Secretario

 

 

El Camino Neocatecumenal reconocido como «catecumenado post-bautismal»

Ceremonia de entrega oficial de los Estatutos

CIUDAD DEL VATICANO, 28 junio 2002 (ZENIT.org).- Después de cinco años de trabajo, la Santa Sede ha aprobado los Estatutos del Camino Neocatecumenal, surgida en .

Según datos actualizados, el Camino Neocatecumenal cuenta con 16.700 comunidades en 105 países, repartidas en 883 diócesis y 4.950 parroquias. Siguen este camino un millón de personas repartidas en todo el mundo, así como 1.457 seminaristas, 63 diáconos y 731 presbíteros.

El decreto de aprobación, con fecha de la festividad de San Pedro y San Pablo, fue entregado solemnemente este viernes a los iniciadores del Camino, Kiko Argüello y Carmen Hernández, y al padre Mario Pezzi, por el cardenal James Francis Stafford, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, organismo vaticano al que el Santo Padre ha confiado la misión de acompañar la redacción de los Estatutos.

El Camino Neocatecumenal no ha sido aprobado como una asociación, un movimiento o una congregación religiosa, sino, respetando y confirmando la intención de sus iniciadores, como un itinerario de iniciación cristiana para el redescubrimiento del Bautismo, es decir un catecumenado post-bautismal (Cf. Estatutos, artículo 1) al servicio de las diócesis y de las parroquias.

En la aprobación de los Estatutos del Camino han participado cinco organismos vaticanos: además del Consejo Pontificio para los Laicos, han ofrecido su parecer la Congregación para la Doctrina de la Fe, la Congregación para el Culto Divino, la Congregación para el Clero, y la Congregación para la Educación Católica.

Esta aprobación formaliza y precisa el reconocimiento del Santo Padre expresado en una carta (30 agosto 1990), donde afirmaba: «Reconozco el Camino Neocatecumenal como un itinerario de formación católica válido para la sociedad y los tiempos de hoy».

El aspecto más complicado de la elaboración de los Estatutos ha consistido en encontrar una fórmula jurídica adecuada para esta nueva realidad eclesial, que no es ni una «asociación» ni una «fundación».

Al ser considerado como «Iniciación Cristiana», el Camino, según los Estatutos, se pone al servicio de las diócesis y de los párrocos sin constituirse en una entidad autónoma.

Los Estatutos se componen de 35 artículos. En el primer artículo se expresa la naturaleza del Camino y se describen los cuatro bienes espirituales que constituyen el Camino Neocatecumenal: el neocatecumenado o catecumenado postbautismal; el catecumenado para no bautizados; la educación permanente de las comunidades que continúan en la parroquia después de terminar el neocatecumenado; y el servicio a la catequesis, como por ejemplo, la vuelta al método primitivo de evangelizar por medio de equipos itinerantes dispuestos a ir por todo el mundo en virtud del mandato de su Bautismo.

En el segundo artículo se establecen las modalidades en que el Camino desempeña su servicio: en la diócesis «bajo la dirección del obispo» (Cf. artículo 2, 1°) y «según las líneas propuestos por los iniciadores» (Cf. artículo 2, 2°).

Quien promueve la iniciación cristiana es el obispo (Cf. artículo 26), aclara el documento, a quien se le ofrece en el Camino un instrumento aprobado por la Santa Sede y configurado según las indicaciones de los Estatutos.

En los últimos artículos se especifican las modalidades previstas para la sucesión del equipo de los iniciadores del Camino Neocatecumenal.

 

 La Santa Sede aprobó ayer los estatutos del Camino Neocatecumenal, destacando que no es un movimiento o una congregación religiosa, sino «un itinerario de iniciación cristiana» para redescubrir el bautismo. Los estatutos subrayan que el Camino se realiza «bajo la dirección del obispo» y «según las líneas propuestas por los iniciadores».
 

Después de cinco años de trabajo, los estatutos del Camino Neocatecumenal (iniciado por Kiko Argüello y Carmen Hernández en 1964 en Vallecas) fueron entregados a sus fundadores en una ceremonia oficial que tuvo lugar ayer en el Vaticano. Al acto, presidido por el cardenal James Francis Stafford, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, asistieron medio centenar de catequistas del Camino procedentes de varias partes del mundo.

En su alocución, el cardenal Stafford señaló que, dentro de la huella de renovación que supuso el Concilio Vaticano II, «el Camino Neocatecumenal se pone al servicio de los obispos diocesanos y de los párrocos como un modo de redescubrir el sacramento del bautismo y de educación permanente en la fe», informa Efe.

Bautismo y catecumenado

Por su parte, Kiko Argüello recordó que la primera vez que fueron recibidos por Juan Pablo II, en 1979, el Pontífice les dijo que veía ante ellos «ateísmo, bautismo y catecumenado», y que no entendieron a lo que se refería, ya que consideraban una equivocación anteponer bautismo a catecumenado, pues en la tradición de la Iglesia éste era previo a aquel. «Hoy, 23 años después, lo entendemos. Tras la experiencia que tuvo con el ateísmo en Polonia, el Papa quiso decir que para responder a la fuerza del ateísmo moderno y a la secularización, los cristianos bautizados necesitan de un catecumenado posbautismal».

Precisamente ésta es la principal novedad de los estatutos de los neocatecumenales, dado que no se ha procedido a la aprobación de un movimiento (como en el caso de los Focolares), una asociación de fieles o una congregación religiosa. «Respetando y confirmando la intención de sus iniciadores», indican desde el Camino, éste se ha aprobado «como un itinerario de iniciación cristiana para el redescubrimiento del bautismo, es decir, un catecumenado posbautismal al servicio de las diócesis y de las parroquias». Se trata, pues, de la primera ocasión en que un organismo de este tipo es aprobado por la Santa Sede.

Los estatutos del Camino Neocatecumenal se componen de 35 artículos. En el primero de ellos se expresa la naturaleza del Camino, describiéndose así los cuatro bienes espirituales que lo constituyen: «el neocatecumenado o catecumenado posbautismal; el catecumenado para no bautizados; la educación permanente de las comunidades que continúan en la parroquia después de terminar el neocatecumenado; y el servicio a la catequesis, como por ejemplo, la vuelta al método primitivo de evangelizar por medio de equipos itinerantes dispuestos a ir a todo el mundo en virtud del mandato de su bautismo».

Del mismo modo, el segundo artículo establece las modalidades de actuación del Camino: se realiza en las diócesis (en la actualidad 883) «bajo la dirección del obispo» y «según las líneas propuestas por los iniciadores». De este modo se recalca la importancia de la inserción del carisma en la realidad diocesana, pero también el respeto a la identidad propia del Camino. «El sujeto que promueve la iniciación cristiana es obviamente el obispo -subrayaron a ABC responsables del Camino Neocatecumenal- a quien, sin embargo, se le ofrece un instrumento aprobado por la Santa Sede y configurado según las indicaciones del estatuto»-. Finalmente, los últimos artículos especifican las modalidades previstas para la sucesión del equipo de los iniciadores del Camino Neocatecumenal.

A su vez, dichos responsables indicaron la valentía de la Santa Sede al reconocer, con la entrega de los estatutos, «la urgente necesidad de que, en un mundo cada vez más alejado de la cristiandad y acosado por la secularización y los fundamentalismos, los bautizados descubran las raíces de su fe y, frente a la general descristianización de la sociedad moderna, se provee de un instrumento para reevangelizar al hombre contemporáneo».

Nueva evangelización

Con el acto de ayer se hizo oficial una intención que ya formulara Juan Pablo II en agosto de 1990 en la carta «Ogniqualvolta», dirigida a monseñor Paul Josef Cordes, entonces vicepresidente del Pontificio Consejo para los Laicos y delegado «ad personam» para el apostolado de las Comunidades Neocatecumenales. En dicha misiva, el Pontífice afirmaba que «reconozco el Camino Neocatecumenal como un itinerario de formación católica, válida para la sociedad y para los tiempos actuales».

«Deseo -indicó el Papa- que los hermanos en el Episcopado valoren y ayuden, junto con sus presbíteros, esta obra para la nueva evangelización, para que la misma se realice según las líneas propuestas por sus iniciadores, en espíritu de servicio al ordinario del lugar y de comunión con él, y en el contexto de la unidad de la Iglesia particular con la Iglesia universal». Del mismo modo, el 24 de enero de 1997, en la audiencia concedida a los iniciadores del neocatecumenado, Su Santidad animó a llevar adelante el trabajo de redacción de un «Estatuto del Camino».

Para Giuseppe Gennarini, «nos importa resaltar que la aprobación de los estatutos es el final de un largo proceso que ha llevado a la Iglesia a ver, cada vez más, la necesidad de reevangelizar a los bautizados, y a reconocer en el Camino Neocatecumenal un instrumento idóneo para este fin». A su juicio, «faltaba hasta hoy un esquema detallado que pudiese ser propuesto para realizar un catecumenado postbautismal». «Esto -señaló- es lo que ha hecho la Santa Sede con esta decisión: aprobar y ofrecer un esquema de itinerario catecumenal posbautismal, compuesto no sólo de etapas litúrgicas, sino con un contenido catequético que en más de treinta años ha dado muchísimos frutos».