ENCUENTRO CON LOS INICIADORES DEL CAMINO NEOCATECUMENAL

ENCUENTRO CON LOS INICIADORES DEL CAMINO NEOCATECUMENAL (KIKO ARGÚELLO y CARMEN HERNÁNDEZ) EN ZAMORA Y LEÓN

          El fin de semana del 24 y 25 de febrero los miembros de las Comunidades Neocatecumenales han vivido dos jornadas inolvidables e históricas con los iniciadores del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello y Carmen Hernández.

 A cuarenta años del nacimiento de la Comunidad Neocatecumenal más antigua del mundo

     Kiko guía en el caminoLa primera cita tuvo lugar en la ciudad de Zamora, en la parroquia de San Frontis donde el Equipo Responsable del Camino Neocatecumenal formado por Kiko, Carmen y el Padre Mario Pezzi han querido celebrar junto a la 1ª Comunidad Neocatecumenal de esta parroquia el 40 aniversario de su nacimiento. Efectivamente, en febrero de 1967 tuvo lugar la catequización en esta parroquia de la periferia de esta ciudad castellana. Kiko Argüello, recordando estos primeros inicios del Camino Neocatecumenal, afirmaba que  en las chabolas de Palomeras surgió la síntesis teológico-catequética que más tarde se llevaría a todas las parroquias del mundo; en una parroquia burguesa de Madrid, en Argüelles, se descubrió la necesidad de un catecumenado para descubrir las riquezas del bautismo y, en Zamora, en una parroquia de periferia, de corte rural, sociológicamente distinta a una parroquia urbana, y en un ambiente totalmente diverso del de las barracas de Palomeras, se iba a descubrir ya, de alguna manera, la universalidad de este carisma neocatecumenal que partiendo del anuncio del Kerygma hacía nacer una comunidad en camino de conversión, apareciendo entonces la parroquia como el lugar propio y específico para vivir la experiencia neocatecumenal. 

         La 1ª Comunidad Neocatecumenal de la parroquia de San Frontis de Zamora es la  Comunidad Neocatecumenal más antigua del mundo, ha cumplido 40 años y para celebrar tal efemérides el Obispo de Zamora, Mons. Gregorio Sacristán ha querido presidir la Eucaristía de acción de gracias junto a los iniciadores del Camino Neocatecumenal, Kiko y Carmen y el resto de  las comunidades de la parroquia. Fue una celebración plena de agradecimiento a Dios por tantos años vividos y por tantos dones recibidos. Se tuvo un recuerdo emocionado a Don José Escribano, primer párroco que pidió las catequesis en 1967. En los salones de la parroquia se conserva un icono pintado por Kiko Argüello firmado en febrero de ese año que deja constancia de este acontecimiento histórico en la vida del Camino Neocatecumenal y también de esta parroquia zamorana. 

34 jóvenes se ofrecen para ingresar en seminarios y monasterios

         Al día siguiente, el 25 de febrero, tuvo lugar en el pabellón municipal de deportes de la ciudad León un encuentro con cerca de 6.000 neocatecumenos provenientes del noroeste de España (diócesis de Galicia, Santander, Asturias, Castilla y León), y de Extremadura (diócesis de Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia). La celebración de este encuentro estuvo presidida por el Obispo de la Diócesis de León, Mons. Julián López, que estuvo acompañado por Mons. Carlos Osoro, Arzobispo de Oviedo y Mons. Ignacio Munilla, obispo de Palencia. El obispo de León dio la bienvenida a todos los participantes y especialmente a Kiko, leonés de nacimiento y bautizado en la parroquia de San Marcelo: “eres miembro de esta Iglesia local de León donde has sido engendrado a la fe por el bautismo que aquí has recibido”- le dijo- Mons. Julián. 

Tras presentar la realidad del Camino Neocatecumenal en las diócesis del noroeste de España por parte del catequista itinerante responsable de esta zona, Jesús Serrat, el iniciador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello hizo un anuncio del Kerygma con fuerza y valentía apoyándose en textos de San Pablo que repetía de memoria al pie de la letra: “Cristo te ama ciertamente. Él ha dado la vida por ti y por mí, no cuando hemos sido buenos sino cuando éramos malvados y pecadores”, “porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las trasgresiones de los hombres” (2ª Cor 5,19), “si en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; más la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros” (Rom 5,7-8), “Porque el amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron. Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos” (2ª Cor 5,14-15). Al final de este anuncio, Kiko Argüello invitó a pedir al dueño de la mies que suscitase vocaciones entre los jóvenes que asistían al encuentro: 15 chavales sintieron la llamada y se ofrecieron para iniciar un proceso de discernimiento vocacional con el deseo de llegar a ser el día de mañana presbíteros. Del mismo modo, se pidieron vocaciones, entre las chicas, para la vida religiosa, y unas 19 jóvenes expresaron su intención de ingresar en un futuro próximo en monasterios de vida contemplativa.

 Un millón de neocatecúmenos anuncia el kerygma por calles y plazas de las ciudades

           Los iniciadores del Camino Neocatecumenal subrayaron la novedad histórica del encuentro celebrado: después de 40 años de haber nacido la primera Comunidad Neocatecumenal en la parroquia de San Frontis en Zamora, hoy, en este primer domingo de la Cuaresma del 2007 “más de un millón de neocatecúmenos en todo el mundo, están saliendo por las calles y las plazas de sus ciudades a anunciar la Buena Noticia del Amor de Dios: que Cristo Jesús ha dado la vida por todos los hombres y cada persona tiene derecho a que se le anuncie esta verdad para que conociéndola puedan dejar  de vivir para sí mismos y descubran que el verdadero secreto de la felicidad está en poder vivir para los demás, en poder donarse a los otros en el amor” –afirmaba Kiko Argúello-. El Camino Neocatecumenal está presente hoy en 105 países de todo el mundo y cuenta con  cerca de 17.000 comunidades repartidas en 883 diócesis en casi 5.000 parroquias; está siendo experimentado y vivido por más de un millón de personas.  

Juanjo Calles

(Presbítero de la Diócesis de Salamanca)