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Dicen que tomar el sol es fuente de vitaminas para la salud. También la exposición diaria ante el Sol que nace de lo alto, ante el Sol del Sagrario, es fuente de vitaminas beneficiosas para la vida espiritual

• Vitamina A, de la Alegría cristiana

• Vitamina B1, de la bondad,

• Vitamina B6, de la apreciación de la belleza,

• Vitamina B12, de las bienaventuranzas

• Vitamina C, de la Caridad,

• Vitamina D, de la Delicadeza,

• Vitamina E, de la Esperanza

• Vitamina F, de la Fraternidad,

• Vitamina K, del “Kairós” (tiempo de gracia) y de la “Koinonía” (Común unión)

Por supuesto existen efectos secundarios, muchos de los cuales aún no se han descrito. Pero podemos señalar algunos: puedes encontrar:

¤     ALIVIO... “Venid a mí todos los que estáis fatigados y agobiados, y yo os aliviaré” (Mt 11, 28)

“Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón. Así hallaréis alivio para  vuestra vida.” (Mt 11, 29)

¤      DESCANSO… “Venid solos a un lugar solitario y descansad un poco” (Mc 6, 21)

¤     PERDÓN... “Estaba todavía lejos cuando lo vio su padre y se enterneció. Corriendo hacia él se echó a su cuello y lo cubrió de besos” ((Lc 1 20)

¤     CONFIANZA... “Pedid y recibiréis buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide recibe, el que busca encuentra y al que llama se le abre” (Mt 7, 7-8)

¤     ACEPTACIÖN “El que venga a mí, yo nunca le rechazaré” (Jn 6, 27)

¤     PAZ...”La paz con vosotros” (Lc 24, 26). “La paz esté con vosotros” (Jn 20, 26)

¤     VALENTÍA... “No tengáis miedo” (Mt 2 10)

¤     UN PADRE... “Diles a mis hermanos, que voy a mi Padre, que es también vuestro Padre; a mi Dios, que es también vuestro Dios” (Jn 20, 17)

¤     UNA MADRE: ... “Jesús al ver a su madre y junto a ella al discípulo a quien tanto amaba, dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre” (Jn 19, 26-27)

¤     UN AMIGO FIEL... “Y sabed que yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo” (Mt 18, 10)

¤     EL AMOR VERDADERO... “Nadie tiene amor mas grande que quien da la vida por los amigos” (Jn 16, 12)

¤     LA ETERNIDAD…  “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre” (Jn 6, 1)

Pero lo más sorprendente es que cualquier momento es oportuno, y no hay límite de tiempo. Cuanto más tiempo estés ante Él, mayores beneficios para tu vida.

¿Cómo hacerlo?

Hay muchas maneras tantas como personas hay en el mundo. Poco a poco irás descubriendo la tuya. Aquí te podemos sugerir alguna.

En primer lugar has de buscar una iglesia, y dentro de ella localizar el Sagrario. Sitúate cerca de él y haz un acto de fe: Jesús, creo que estás aquí, que me ves y que me oyes. Y si no tienes fe, ¡pídesela!: Pedid y recibiréis (Mt 7, 7). Luego, deja que el silencio entre en tu interior, y deja hablar al corazón. Puedes contarle tus preocupaciones, tus sufrimientos, tus ilusiones, y tus alegrías o simplemente “estar”, “tratando de amistad a solas con quien sabemos que nos ama” (Santa Teresa de Jesús).

Para hacer oración te propongo el método que Santa Clara enseñaba a sus hijas: Clara  inicia a Inés de Praga, en la segunda carta, en la oración que fundamenta el edificio, con los vocablos clásicos: 

Mira, intuye: es el ejercicio de la fe que cree.

Observa: aplicando los sentidos del alma al misterio de la vida del Señor que hayas leído en la Escritura santa o hayas escuchado en la liturgia.

Considera: es la meditación de la palabra de Dios.  

Contempla: es saborear en tu interior.

No busques resultados a corto plazo; puedes conseguirlos o no. Ten paciencia y no te desanimes si te parece que no notas nada. Puede ser que tú no lo notes, pero si perseveras serán las personas que te rodean, quienes vean en ti un brillo diferente.

Y no te asustes, si a largo plazo compruebas que “creas dependencia” y no puedes prescindir de ese tiempo que pasas ante el Sagrario, pues es que allí está “Aquel cuya hermosura admiran sin cesar los bienaventurados ejércitos celestiales; cuyo amor aficiona, cuya contemplación nutre, cuya benignidad llena, cuya suavidad colma” (Santa Clara de Asís)

Y algún día, podrás decir con San Francisco de Asís:

Tú eres el santo, Señor Dios único, el que haces maravillas

Tú eres el fuerte, tú eres el grande, tú eres el altísimo, tú eres el rey omnipotente; tú, Padre santo, rey del cielo y de la tierra.

Tú eres trino y uno, Señor Dios de dioses; tú eres el bien, todo bien, sumo bien, Señor Dios vivo y verdadero.

Tú eres el amor, la caridad; tú eres la sabiduría, tú eres la humildad, tú eres la paciencia, tú eres la hermosura, tú eres la mansedumbre; tú eres la seguridad, tú eres la quietud, tú eres el gozo, tú eres nuestra esperanza y alegría, tú eres la justicia, tú eres la templanza, tú eres toda nuestra riqueza a saciedad.

Tú eres la hermosura, tú eres la mansedumbre, tú eres el protector, tú eres nuestro custodio y defensor; tú eres la fortaleza, tú eres el refrigerio.

Tú eres nuestra esperanza, tú eres nuestra fe, tú eres nuestra caridad, tú eres toda nuestra dulzura, tú eres nuestra vida eterna, grande y admirable Señor, omnipotente Dios, misericordioso Salvador

No pierdas la ocasión, y atrévete. Deja que los rayos de su Amor penetren por cada poro de tu piel, renueven todo tu ser y te transformen en una persona nueva.

¿A qué esperas? busca un Sagrario, y prueba. Él te está esperando. ¡No quedarás defraudado!

Nuestra capilla está abierta de lunes a viernes de 10’30 h a 13’00 h y de 16’45 h a 20’15 h.

Sábados y domingos de 16’30 h a 20’15 h.

Monasterio de la Purísima Concepción
CLARISAS (Franciscas Descalzas)
C/ Ponferrada, 23-45
37003 SALAMANCA