EL “CÓDIGO DE LA FE”

El Código da Vinci afecta a las creencias de sus lectoresEl acceso   al conocimiento, amistad y comunión con Jesús el Hijo de Dios nacido de la Virgen María en la “plenitud de los tiempos” (Gál 4,4), que “pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo” (Hch 10, 38), que padeció muerte de cruz  bajo el poder de Poncio Pilato, que resucitó de entre los muertos al tercer día, que está sentado a la derecha de Dios, que es confesado por sus discípulos de ayer, de hoy y de siempre como el KYRIOS, el SEÑOR DE LA HISTORIA y el SALVADOR DE LOS HOMBRES (1ª Jn 4,14), tiene un “código” de comprensión al que solo es posible acceder por la FE. Y la fe es un don y regalo de Dios que se concede a todo aquel que se abre sin reservas a la revelación que Él ha hecho de sí mismo en la persona de su Hijo Jesucristo de tal forma que como dice el apóstol S. Juan: “Quien cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo. Quien no cree a Dios Le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo, no tiene la vida” (1ª Jn 5, 10-12).

En estos tiempos, como en los inicios del Cristianismo, surgen “muchos seductores que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne” (2ª Jn, v. 7) y que niegan la divinidad de Jesucristo como es el caso del libro de Dan Brown, <<El Código Da Vinci>> que se acaba de estrenar, también, como película de cine. Sorprende, una vez más, constatar la “credulidad” de la gente, la tendencia a creerse las mayores mentiras y manipulaciones de la verdad histórica, en aras  de un “pseudo-gnosticismo” reciclado de ser el auténtico “revelador” del verdadero cristianismo.

En relación con semejante “fraude y estafa” del mensaje y contenido de dicho libro y película, sigue teniendo vigencia para nosotros, los cristianos, el consejo que encontramos en la Segunda Carta de San Juan: “Todo el que se excede y no permanece en la doctrina de Cristo, no posee a Dios. El que permanece en la doctrina, ése posee al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros y no es portador de esta doctrina, no le recibáis en casa ni le saludéis; pues el que saluda se hace solidario de sus malas obras” (vv. 9-11).

Por tanto, lo mejor que podemos hacer para no ser engañados ni confundidos con las mentiras que se vierten en el libro y en la película, es no contribuir a esta “liturgia seductora de la confusión” dando crédito a las afirmaciones que se vierten en el citado libro, como si fuera “Palabra de Dios”, y tampoco “perdiendo el tiempo” en ver la película que se ha hecho sobre el mismo, porque la influencia y capacidad de manipular las conciencias, sobre todo cuando no se tiene una formación adecuada, es de tal calado que en encuestas recientemente realizadas en Francia e Inglaterra se han cosechado los siguientes resultados: la mitad de los lectores franceses creen que Jesús era amante de María Magdalena, y el 17% de los ingleses creen que el Opus asesina gente El Código da Vinci afecta a las creencias de sus lectores. No vale simplemente decir que "Es sólo una novela, nadie se la va a creer". ¿Nadie? La gente se lo cree todo. Según un estudio en Francia del Instituto IPSOS, el 30% de las personas que leyeron El Código da Vinci creen que su fundamento es «más bien verdadero» mientras que sólo el 30% lo juzga «completamente falso».

      Para una mayor información del alcance del “fraude y de los intereses espurios” que se encuentran en el libro y en el filme del <<Código da Vinci>> podéis consultar nuestra página WEB www.parroquiacristorey .tk en la ventana: “Artículos interesantes”. La mejor forma de estar “formados” es estar “informados”, y el mejor de estarlo es leer las fuentes críticas que no se dejan manipular ni por la “moda del momento” ni por el “markting” de los vendedores de falsedades e idólatras del dinero. Recientemente Mons. Fernando Sebastián, obispo de Pamplona,  ha declarado que el citado libro “manipula la historia de Jesús a favor de su propio interés, es un gran negocio y una gran estafa”. Pues lo dicho, no contribuyamos con nuestro dinero ni con nuestro tiempo a semejante dislate.

 Juanjo Calles

(Administrador Parroquial de Cristo Rey)