Se que Dios espera algo de mi, se que tengo una misión que cumplir y cada día tengo mas claro que mi vida es para los demás.

“llévame donde los hombres

Necesiten tus palabras

Necesiten mis ganas de vivir”

Yo, siempre he soñado con una vida normal y corriente: una casa, unos niños, un hogar… Pasar la Nochebuena en familia y ver una sonrisa en la cara de mis padres cuando cojan a sus nietos.

Y ahora, ahora tengo miedo, no estoy preparad@ para lo que me pides, Señor. Tengo miedo y solo pensarlo, me aterra. Tengo algo en el estomago que me inquieta y tu me estas pidiendo que vaya a la Iglesia. Tengo ganas de llorar y no se porqué. Dios mío ¿Por qué me haces todo tan complicado? Se que debo decir: ”que no se haga mi voluntad sino la tuya”; pero aun no estoy preparad@. Tengo miedo, ¿Qué va a ser de mi? ¿Y de mis padres?

“En el mar he oído hoy tu voz Señor que me llamó

Y me pidió que me entregara a mis hermanos.

Esa voz me transformó, mi vida entera ya cambió

Y solo pienso ahora Señor en repetirte.

Cuando marche algún lugar

Y tenga yo que abandonar a mi hermano, mi familia

Por seguirte.

Pero se que así algún día podré enseñar tu verdad

Con mi hermano y junto a él yo repetirte”

Últimamente le llevo dando muchas vueltas, pero no puedo dejar una carrera a medias, tengo que hacer algo útil para así poder ayudar a los demás, y ¿Cómo se lo digo a mis padres?

Sabes, Señor, esto es muy complicado, y no puedo negarme porque no podría vivir, pero dame tiempo, porque tengo un sentimiento en mi interior que crece día a día, se alimenta en cada momento y yo voy a explotar.

Y, ¿Cómo lo hago, Señor? ¿Que debo hacer? Ayúdame Dios mío, ábreme los ojos y enséñame el camino que debo recorrer. Ahora ya no elijo yo, sino que tu eliges por mi. ”QUE SE HAGA TU VOLUNTAD Y NO LA MÍA”