La Caridad presente
en nuestros barrios y parroquias

 

“Quien ame a Jesucristo por encima de todas las cosas le esperan cosas hermosas, escuchémosle y nuestra vida será dichosa”

 

EL SERVICIO DE LA CARIDAD

 

Para comenzar situarnos en nuestra identidad y llamada…

 

La vida de la comunidad creyente se expresa en tres dimensiones:

v    La acción profética.

v    La acción litúrgica.

v    El servicio de la caridad.

 

La comunidad parroquial: impulso para la acción.

 

La  acción caritativa y social de una parroquia parte de dos supuestos fundamentales:

 

        Su carácter comunitario

        Su arraigo en la sociedad

 

La comunidad parroquial es el conjunto de cristianos con interés comunes, que presididos por su párroco, viven en un determinado territorio, celebran juntos la fe, se interrelacionan y tienen una vinculación pastoral y de comunión con otras parroquias.

La comunidad parroquial  tiene el deber ineludible de conocer a las personas, familias, instituciones y entidades de su localidad en todos sus aspectos , problemas, necesidades y aspiraciones.

 

Conocer el entorno de la comunidad significa conocer:

 

        Los datos generales del barrio y/o pueblo

        Los recursos existentes

        Las necesidades no cubiertas

 

El grupo de Cáritas parroquial

 

El grupo de Cáritas recibe de la comunidad el mandato de trabajar más específicamente en el servicio de la caridad y organizar la comunicación cristiana de bienes a favor de los más pobres.

Cáritas parroquial es espacio de encuentro de los agentes sociales …

 personas que tienen inquietudes por la problemática social y hacen una opción por los pobres, dando una respuesta comunitaria.

 

Funciones del grupo de Cáritas:

         Sensibilizar a la comunidad cristiana en la caridad y la justicia

         Realizar una tarea de asistencia y promoción

         Fomentar la coordinación junto con la Diocesana

         Denunciar las injusticias

 

Historia de nuestras parroquias:

 

Damos gracias a Dios por todo lo vivido, compartido y servido en estos últimos años que recogemos en estos relatos que al escribirlos hemos tenido tantas personas en la mente  y en el corazón.

 

Parroquia de Santa Teresa

 

La historia de nuestro grupo se remonta al año 1973 cuando un grupo de cuatro o cinco personas con el acompañamiento del párroco comenzamos una nueva andadura. Todavía nos encontrábamos en la capilla de la C/ Nieto Bonal y nuestra labor consistía en reuniones formativas, visita a enfermos y celebración de eucaristías en las casas de aquella personas que por su situación de salud no podían acudir a la capilla.

 

Cuando nos trasladamos a la actual iglesia, hace unos 31 ó 32 años, el grupo continuó su tarea y comenzó a crecer con nuevas incorporaciones de voluntarios. En esos momentos comenzamos a detectar en la zona una necesidad de ropa, fue entonces cuando se creó el ropero, también la infraestructura de la parroquia nos lo permitía, incluso ayudábamos con muebles, siendo los propios voluntarios los que íbamos a buscarlos a las casas, los limpiábamos y los repartíamos.

 

Pasados unos años y por una reunión que tuvimos con las Conferencias de San Vicente de Paúl se comenzó a repartir a alimentos de Cruz Roja a las personas de la zona que acudían con necesidad, también se valoraban otro tipo de ayudas económicas. Todo este trabajo lo seguíamos compaginando con la visita y llevarles la comunión a los enfermos de nuestra parroquia.

 

Al igual que avanzábamos en años, la sociedad se iba transformando y nuestro grupo de Cáritas también evolucionó. Nos situamos en el año 2002, la realidad de la zona y las necesidades de las familias no eran las mismas que las de hace unos años y se nos propuso una nueva forma de acción. Desde Cáritas Diocesana se comenzó un acompañamiento por una trabajadora social, se dejó de ayudar con alimentos y se quitó el ropero.

 

En esta nueva andadura entraron nuevos voluntarios en el grupo, un día a la semana se comenzó a realizar la Acogida a las personas en situación de necesidad, continuaron las reuniones formativas y los mayores del grupo comenzamos los talleres de manualidades, un espacio para juntarnos, poner a disposición de los demás nuestras habilidades y poder realizar dos rastrillos solidarios (uno en navidad y otro en junio coincidiendo más o menos con la festividad del Perpetuo Socorro). El dinero que se recauda en ellos se destina a proyectos de Cáritas u otra necesidad urgente.

 

Analizando un poco la realidad comenzamos a trabajar de forma conjunta en la zona compartiendo actividades con las parroquias de Cristo Rey y San Juan de Mata. En el 2005 comenzamos la Oficina de Información Laboral, una actividad de zona pero que se centró en Santa Teresa por ser el centro de las tres. En esta actividad hay voluntarios de Cristo Rey y San Juan de Mata.

 

Las actividades de zona siguieron aumentando, el siguiente paso fueron las clases de alfabetización a inmigrantes, coordinados con el centro Baraka acuden diariamente a clases a esta parroquia, los profesores son voluntarios de distintas zonas y parroquias de Salamanca.

 

Hace dos cursos, viendo el número de personas mayores que había en la zona se creó el Punto de Encuentro de Mayores.

 

En la actualidad las actividades que se realizan en Santa Teresa son (algunas son de toda  la zona):

·        Acogida.

·        Oficina de Información Laboral.

·        Talleres de Manualidades y Encuadernación.

·        Alfabetización.

·        Punto de Encuentro de Mayores.

 

Además continuamos con las reuniones propias de coordinación, formación, los encuentros de zona y participando en las actividades propuestas desde la Diocesana.

 

Parroquia San Juan de Mata

 

Exactamente no conocemos cuando se formó el grupo de Cáritas en nuestra parroquia pero calculamos que fue hace 12 años, comenzaron dos o tres voluntarios junto con el párroco ayudando a las personas con necesidad de la zona con Vales de Alimentos, se hacia seguimiento de la situación y en ese seguimiento se incluían las visitas a domicilio.

 

         En el 2003 hubo una renovación en el equipo de voluntarios, alguno lo dejó y entraron voluntarios nuevos, no sólo en ese año sino también en años posteriores. El ritmo del grupo continuaba igual.

 

Con el acompañamiento de una trabajadora social de Cáritas Diocesana seguimos con la Acogida, el seguimiento de las familias y las Visitas a Domicilio. Dadas las circunstancias se dejó de apoyar con el Vale de Alimentos y comenzamos con las ayudas económicas no solo para alimentación sino para otro tipo de necesidad como vivienda, recibos, pañales…

 

         Por esas fechas comenzamos también el trabajo coordinado con la zona incorporándose voluntarios de nuestra parroquia que en la Oficina de Información Laboral y como profesores en las clases de Alfabetización.

 

         Actualmente seguimos con la Acogida, no sólo acogemos a las personas que acuden de San Bernardo sino que dentro del límite parroquial también está el barrio de La Platina (zona del Campus) aunque tenemos que destacar que de esa zona hay dos familias dadas las características de la zona. En el barrio de San Bernardo hemos notado un aumento de familias de etnia gitana que acuden a nosotros planteándonos alguna necesidad.

 

         Continuamos participando en las actividades y encuentros de zona y cada 15 días nos reunimos para coordinarnos y tener formación.

 

Parroquia de Maria Mediadora

 

Para comenzar vamos hablar de 12 años de amor entregados en el grupo de Caritas.

Los que empezaron fueron un grupo de personas, de las cuales destacamos a Mauri y Petri…su ilusión, su esfuerzo, su tiempo dedicado… y tantas otras personas que han aportado su hacer para los otros.

 

Ahora estamos un grupo de cinco personas ilusionadas por trabajar y acoger a los que llegan con alguna necesidad o problema… sabemos que las necesidades sociales, hoy, son complejas y que nuestras fuerzas son pocas, pero nos ponemos en manos del Padre cada día para poder ayudar lo mejor posible.

 

Estamos viviendo un momento de cambio, necesitamos formarnos, aprender, conocer los recursos, …

Antes íbamos a la Iglesia de una manera, hoy, nos sentimos llamados todos, los que saben más, los que saben menos, … todos podemos hacer algo, todos seguramente hacemos algo con el más cercano…

Estar en el grupo de Caritas lo sentimos como un envió de la comunidad parroquial a estar cerca del necesitado…no podemos decir “no se”, “ no puedo”… porque sabemos que Jesús nos guía nuestra acción. A todos no se nos da bien la misma cosa, pero desde el diálogo nos organizamos y vemos que podemos hacer cada uno del grupo. La pregunta que nos hacemos es: ¿cuál es el papel  de la Iglesia tiene hoy en el sufrimiento de tanta gente, en este momento de crisis? ¿Y en concreto como nosotras lo realizamos?

Una lectura que nos ilumina es Carta a Corintios 12, 1-12.

 

Mirando hacia atrás, hay mil y una historias que contar de personas, familias queridas y acompañadas por el grupo de Caritas parroquial, historias de personas que comparten ( la familia que utilizaba una leche de precio inferior para donar a Caritas el dinero ahorrado por no utilizar la leche habitual), familias que agradecen (una familia ayudada económicamente que cuando remontaron su situación devolvieron el dinero aportado) y tantas otras experiencias vividas.

 

Hoy seguimos teniendo el espacio de acogida los martes por la mañana y trabajando la formación y diálogo sobre nuestra acción social en grupo.

Como novedad este año, hemos creado un espacio de formación para personas que buscan trabajo (pretaller de cuidado de personas mayores), y  miramos con ilusión la novedad de la nueva organización pastoral para el próximo año.

 

 

Parroquia de Cristo Rey

 

Soy Paquita Martín y pertenezco al grupo de voluntarios de Caritas de la Parroquia de Cristo de Rey.

 Por invitación del párroco, hace diez años aproximadamente, mi marido y yo empezamos a trabajar como voluntarios en este servicio; poco tiempo después se unió a nosotros otra voluntaria: Merche.

 La verdad es que no teníamos muy claro cual era nuestro cometido y ni siquiera teníamos un sitio adecuado para la acogida; pero sí teníamos mucha ilusión y lo hacíamos como mejor sabíamos; nos limitábamos a recibir y escuchar a las personas que se acercaban pidiendo ayuda, le abríamos una ficha, las ayudábamos normalmente con un vale de alimentación y les hacíamos un seguimiento. Es cierto que nuestra preparación y nuestros medios eran muy escasos, pero no es menos cierto que siempre contamos con la confianza, la ayuda y el apoyo de nuestro querido y recordado párroco D. Sebastián.

 Al poco tiempo, tuvimos la suerte de tener a nuestro lado a Rosa –trabajadora social de Caritas Diocesana-, más tarde a Ana Díez y a Ana Vicente- y ahora a Gema. De Rosa en particular y de todas en general hemos aprendido muchas cosas, pero en especial conocer la verdadera dimensión de Caritas y la forma de poder llevar a cabo la misión que tenemos encomendada.

   Entre todos vimos la necesidad de formar un grupo más numeroso y además que todos tuviéramos una formación adecuada para así poder atender mejor a  las personas que acudían a la acogida y a ser posible a cubrir las necesidades que nos demandaban.

   Lo primero que nos propusimos fue hacer un estudio sobre la realidad de nuestro barrio Vidal: visitamos familias, enfermos, asociaciones, etc. y vimos como una de las prioridades era que había mucha gente mayor que estaba enferma o que vivía sola y que en la medida de nuestras posibilidades había que atender.

 Una vez ampliado el grupo fue lo primero que hicimos: un grupo de voluntarias se dedicaba a visitar a enfermos y personas mayores y nosotros, como principal actividad a la acogida.

   Recuerdo, de aquella época, y con especial cariño, las reuniones de formación para todo el grupo de Caritas; las hacíamos vivas y se fue creando entre nosotros un clima agradable de cercanía, cariño, confianza y sobre todo de compromiso con la labor que estábamos realizando. También recuerdo la preparación de las Eucaristías el primer domingo de cada mes –coincidiendo con la colecta de Caritas- y la ilusión del grupo en la preparación especial del “día del enfermo”.

El grupo de voluntarios se fue haciendo más numeroso y vimos que era posible atender otra de las carencias que habíamos detectado en nuestro barrio: poder ofrecer a las personas mayores un lugar y unas horas a la semana para que pudieran reunirse, sentirse queridas, acogidas y escuchadas. A pesar de que lo hicimos sin estar excesivamente convencidos de que fuera a dar resultado, nos llevamos una sorpresa cuando el primer día de convocatoria ya fueron 16 o 17 personas y  nos sentimos contentos de que a lo largo de este tiempo este número ha ido creciendo y a día de hoy el grupo es bastante numeroso. Todos los martes nos reunimos en los locales parroquiales y lo primero que tenemos es hacer una oración con estas personas, a continuación les servimos un cafetito y después comienzan las actividades que a lo largo del trimestre que planificamos son muy variadas: charlas sobre salud, culturales, formación religiosa, momentos especiales del calendario litúrgico: Navidad, Cuaresma, Pascua, Pentecostés, etc., tradiciones, platos típicos de cocina, manualidades, juegos, teatros, disfraces, etc..

 Recientemente hemos creado un grupo de mujeres más jóvenes donde ellas comparten sus necesidades y preocupaciones y donde se profundiza en temas que a ellas les interesan.

Desde aquí quiero agradecer a todo el grupo de voluntarios de Caritas parroquial su dedicación y su entrega a todas estas personas que nos necesitan y a las asistentes sociales de Caritas Diocesana la ayuda, entrega y cariño que siempre nos han demostrado.

 

 

Momento actual y retos

        Como nos situamos en el momento actual de crisis.

        Nueva organización pastoral.

        Nuevas necesidades.

        Estamos llamados.

 

 

Como nos situamos en el momento actual de crisis

        Angustia e impotencia ante la situación.

        La urgencia nos lleva a dar soluciones inmediatas.

        Asistencialismo y / o Promoción.

 

Nueva organización pastoral

        Somos Arciprestazgo 2.

        GUAPAS!!!! ... Unidades de Acción Pastoral.

        Partiendo de lo que tenemos, UN PASO ADELANTE.

 

 

Nuevas necesidades.

        Familias jóvenes en paro.

        Mujeres con hijos a su cargo.

        Mayores de 45 años.

        Inmigrantes.

        Soledad en nuestros mayores.

 

 

 

Estamos llamados…

Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían. Los apóstoles, a su vez, con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos, pues no había ningún necesitado en la comunidad. Quienes poseían casas o terrenos los vendían, llevaban el dinero de las ventas y lo entregaban a los apóstoles para que se distribuyera a cada uno según su necesidad”

Hch 4, 32-37

 

 

 

“La más cierta señal que, a mi parecer, hay de si guardamos estas dos cosas, es guardando bien la del amor al prójimo; porque si amamos a Dios no se puede saber, aunque hay indicios grandes para entender que le amamos; mas el amor del prójimo sí. Y estad ciertas que mientras más en éste os viereis aprovechadas, más lo estáis en el amor de Dios; porque es tan grande el que Su Majestad nos tiene, que en pago del que tenemos al prójimo hará que crezca el que tenemos a Su Majestad por mil maneras. En esto yo no puedo dudar.”

 

Palabras de Santa Teresa a sus hermanas.